martes, 30 de diciembre de 2008

2009 SIN RENDICIÓN


Ahora que todos aprovechan a dar las gracias, a hacer la lista de los pros y contras del año que nos deja, que aseguran no querer nada más de lo que en este momento poseen, yo, desde mi inconformismo (no sé si humilde o no) y el idealismo que me caracteriza (en parte), pienso que, si 2008 me trajo alegrías y tristezas, para 2009 no pido menos, quizás ni siquiera lo mismo, sino más.

Quiero más vida, más amores, más besos, más lluvia y más soles, quiero más versos, más libros, más amigos y más buenos momentos y, por qué no, más lágrimas, que sin ellas a veces no soy yo, y guardarse la angustia nunca es bueno, que quiero más Peroblasco y más Irlanda, más Logroño y su cielo violeta, quiero más, ya sea a cucharadas o en cubos. Pero quiero más.

De momento, el otro día, en la fiesta del 4 de Agosto (ediciones), además de pasar un buen rato y volver a ver a aquellos amigos poetas que tanto echaba de menos, me dieron (Adrián Pérez Castillo) una buena noticia.

Al fin, después de tanta espera y tantos nervios, está previsto que para abril de 2009 se publique la antología en la que participamos 5 poetas, Antonio Alfaro, Adrián Pérez Castillo, otros dos poetas (cuyo nombre, ya lo siento, nunca recuerdo. Mea culpa) y yo.


Así que el año que el año que viene, ese 2009 que parece presentarse con crisis, el plan Bolonia amenazando e igual que siempre en el plano nacional e internacional, para mí, si el 2008 fue de sorpresa y emoción, el 2009 para mí empieza a significar "poesía", "poesía y palabras", pues tengo previsto terminar (por fin) la novela que comencé cuando aún no habúia alcanzado la mayoría de edad y que se ha retrasado porque la escribí a mano y he estado pasándola al ordenador en mis ratos libres, que son escasos últimamente.
Bueno, en realidad, tengo previsto acabar el primer libro, que con tanto árbol genealógico y con tanta idea suelta, al final, lo que estaba pensado para ser un relato corto, terminó por convertirse en una novela y de ahí, en una tetralogía. Pero yo creo que los personajes y la historia (bueno, debería decir historias, porque es como una enredadera) lo merecen.

También, y cruzo los dedos, espero que un proyecto poético que tengo salga adelante, así como todas las ideas que tenemos los de la Degeneración Espontánea.

Y seguir pudiendo ganar concursos literarios, que el dinero hace falta y son una buena manera de incentivar la escritura y la competitividad (aunque de ésta a mí no me hace falta generalmente, para bien o para mal).


Así, espero que el 2009 signifique tanto como deseo, más de lo que deseo, más de lo que deseamos todos.


Y GRACIAS A TODOS

sábado, 20 de diciembre de 2008

EL LADO OSCURO DE MI SER


En la penumbra de mis pestañas que ahora son ceniza, en ese rincón vacío y vago de soledad marchita, en la zona más recóndita, yerma y aislada de mi corazón estás muerto porque yo acabé con tu vida.

Cansada ya de juegos, de injusticias y herencias que no deseaba recibir, hasrta ya de llantos que no despertaron nunca tu compasión, decidí clavarte todas tus palabras y mis lágrimas. En el lado oscuro de mi ser no eres ya ni una sombra y tu recuerdo se ha borrado de mi mente.

La sangre fresca que corrió por mis venas cuando te hice estallar en ml pedazos me supo a ambrosía y tu cadáver frío y seco cayendo por el abismo me liberó de las cadenas que opri´mían mis pies.

En el mundo negro y brillante de mi esencia, allí donde soy una poeta oscura y macabra, de versos que me aterrarían a mí misma, allí donde mi vida se basa en pensamientos necrófilos y en una existencia de ninfomanía y locura, en esa realidad tú estás muerto, logré liberarme de tus raíces y salir de mi crisálida aún más fuerte, y extender mis alas de terciopelo en la noche eterna, y volar, volar lejos, dejando la huella de mis dientes y mi sonrisa en el mundo sin que nadie se atreva a arrebatarme ni un ápice de la felicidad que poseo.

viernes, 19 de diciembre de 2008

DISCULPAS QUE NO BASTAN

Otra vez en la nocturnidad de mi cuarto escribo palabras, tildadas con lágrimas. Otra vez el llanto acude, irremediablemente muero un poco más esta madrugada y no puedo hacer nada por evitarlo.
Vivo en una crisálida, estoy creciendo y esto me duele, no me pinches, no me pinches que estoy creciendo.
En este preciso instante, en la evolución de mi ser, en la transformación de mí misma de niña a libélula estoy frágil y cualquier cosa puede matarme. Quizás por eso ahora me doléis tanto. Quizás por eso ahora estoy más herida que nunca por vosotros, por mí...
Y se me agotan los versos en seguida, mis versos bastardos de madre lunática y padre perdido.
¿Quién quiere adoptar mis versos?
Nadie responde.
Nadie habla en la oscuridad de una noche más sin luna y sin alma.
Nadie me abraza cuando el frío acucia y yo muero y me mato y cuelgo mis dedos como un castigo por los pecados que no he podido cometer.

Maldita sea la Soledad, la Melancolía y la Nostalgia, maldita la Vida que me mata, maldita la Muerte que no llega ni alcanza, y maldita yo, que ni vivo, ni muero, ni escribo, ni crezco y por no ser ni soy yo, ni un suspiro, ni arena, ni llama, ni lágrima, ni esencia misma de latido inquieto.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

UNA NOCHE MÁS SIN ÉL

Es una noche enferma, de esas en las que la soledad acude presta para bsucarte las llagas y echar sal y limón encima. Un día le pediré tequila para ahogar mis penas en un vaso profundo y corto como la noche.
Hoy es una noche triste y perdida para esta niña ausente que ahora comienza a mudar en su crisálida y a abrir las puertas de su cárcel hacia el exterior.
Esta noche, enferma (quizás de amor, o de sueño, o ebria de melancolía y posos de gloria) es una noche clara de ideas y palabras que se enlazan unas con otras, em aturden en mis dedos cansados, rotos de amar y de amor, destruidos y marchitos bajo la piel de cristal.
MIs ojos se ciñen a su papel de plástico, poliuretano que me permite vislumbrar aún las sombras de la noche que se acercan. En mis manos queda el recuerdo del latido de mi corazón intermitente y perjudicial, en mis muñecas los restos de mis errores, en mis brazos venas rotas y luchas internas, en mis tripas un vacío que sextiende hacia más allá de mí, más allá de mis raíces, más allá de mi tierra, de mis pies,d e mi cielo, y de mí.
Esta es una noche para escribir bajo el fluir d ela conciencia, Virginia escribe sentada en mi mesa, sus ojos nublados de aguas y peces, y escribo sin ver aquello que siento o toco o muero.
Y escribo, y escribo, y escribo, yu escribo...
Porque ya he dicho que ésta es una noche enferma, pero no he contado de qué...

martes, 16 de diciembre de 2008

BRUMAS

PERSONAJES

LIBERTAD-DEIRDRE: muchacha joven y alegre de unos veinte años > mujer melancólica y triste de unos cuarenta
PASCAL: joven impetuoso y activo de unos veintidós años
ÍÑIGO: muchacho inconsciente de veinticinco años
DOLORES: niña triste de veinte años
DÉDALO: hombre melancólico de cuarenta y cinco años

ACTO I

Escena I

(Un prado verde. El sol ilumina la escena. Hay flores por todas partes. A lo lejos, la imagen de un muro de piedra desgastado y viejo. Se oyen risas y gente corriendo.
Entra Libertad a toda prisa mirando hacia atrás mientras ríe a carcajadas).

LIBERTAD- ¡Ven, ven! ¿A que no me pillas? (Ríe y sigue corriendo por la escena).
(Se oye a alguien acercándose jadeando).
LIB- ¡Ven! (Se detiene y mira hacia el lugar por donde ha entrado) ¿Por qué tardas tanto? ¡Sube, rápido! (Se da la vuelta y mira como si observara el horizonte) ¡Mira qué día tan hermoso!
PASCAL- ¿Libertad? (Se oye la voz de Pascal fuera de escena) Libertad, ¿estás ahí? (Entra Pascal en escena y mira buscando a Libertad)
¡Demonio de niña! ¿Por qué correrá tanto? El sol no va a escaparse...
(Ve a Libertad sentada en el suelo mirando el horizonte con una gran sonrisa).
LIB- ¡Qué día tan hermoso! ¡Sí! ¡De veras que es precioso! (Mira a Pascal) ¿No te parece, amigo mío?
PAS- (Le mira algo enfadado) ¿Amigo, dices? ¿Me llamas amigo cuando has salido corriendo y no me has esperado? ¿Te parece de amigos haberme dejado así, jadeando como un perro agotado, sin preguntarme siquiera cómo estoy?
¡Una hora corriendo valle arriba para ver el sol!...
(Libertad le mira sonriendo. Le pone la mano sobre el pie)
LIB- Está bien... lo siento. (Pascal se sienta) Apoya tu cabeza en mi regazo mientras observamos juntos esta mañana tan bella.

(Pascal se tumba apoyando la cabeza sobre el regazo de Libertad. Ambos observan el paisaje y se miran. Se dan un beso breve. El muro parece hacerse más visible).

sábado, 13 de diciembre de 2008

FOTOGRAFÍA

Tertulia por Diego González Menchaca relatando los 10 meses que pasó en China entre septiembre de 2007 y junio de 2008.
Al finalizar tomaremos té, café y pastas.

La Gota de Leche, miércoles 17 de diciembre, 20.15 h, Logroño.

Exposición de fotografías tomadas en China durante el año 2008 por Josune Ruiz-Carrillo, Vanesa Couto y Diego González Menchaca

La Gota de Leche, del 9 de diciembre al 2 de enero, Logroño.

Ambas actividades están dentro de la programación de actividades de la Viajateca.

La Gota de Leche, C/ Once de Junio,2 -Logroño.

martes, 9 de diciembre de 2008

DE PERDIDOS Y ENCONTRADOS

Era más de media noche, la luz de la farola caía sobre mi cuerpo en camisón.

El maldito casero había vuelto a poner la calefacción al máximo y el calor era insoportable.

Las sábanas, la manta, la colcha... todo caía por el suelo sin orden.

De pronto, un ruido resquebrajó el silencio morféico y me desperté ahogando un grito. No sabía si se trataba de una pesadilla o algo me había arrastrado de mi precaria tranquilidad nocturna.

Pronto descubrí la respuesta.

La niñata del segundo. La niña bonita, rubia, pija y excesivamente femenina había roto la calma. No era la primera vez que montaba una fiesta, si bien últimamente la había visto más ojerosa y cansada, y ya no encontraba en ella la mirada de "aparta roja macarra, no vaya a ser que me contagies y me vuelva como tú" cada vez que nos encontrábamos en la escalera.

Pensé, sin embargo, que quizás se había convertido en una "nueva rebelde", de esas que tanto pululan hoy en día y que tan sólo son fachada y maquillaje.

Me levanté de la cama, me cubrí con una bata verde y me calcé las zapatillas de esparto, oculto quedaba ya el erotismo del cuerpo semidesnudo y el sugerente atuendo nocturno de necajes y transparencias.

Sabía, tras dar mil vueltas en la cama, que no conseguiría conciliar el sueño, al menos, hasta que cesase el estruendo.

Cogí las llaves, abrí la puerta y me fui escaleras arriba decidida a aporrear la maldita puerta de mi vecina.

Cuando llegué a ésta descubría algo raro. No había rastro algunos de gente ebria, charcos de vómito o alcohol por el suelo como era usual. Sin embargo, los ruidos seguían escuchándose.

¿Estaba Lara en casa? ¿O se había ido de viaje, a casa de sus padres? No. No la había visto (ni oído) cargando la pesada maleta repleta de ropa camino a Toledo.

¿Estaba con su novio? No. Sabía muy bien que habían roto, les había oído discutir (lo que desconocía era quién le había puesto los cuernos a quién, quizás ambos, quién sabe...).

De pronto, se me ocurrió un idea, quizás arriesgada e inconsciente pero, ya que no podía dormir, al menos merecía saber qué era lo que sucedía.

Probé a girar el pomo. La puerta se abrió sin hacer ruido. Sa qué las llaves. Fue un impulso estúpido, pero, aún reconociendo que no me servirían de nada si alguien me atacaba, me sentía más segura, y era lo único que llevaba encima que me pudiera servir. Era eso, o seducir a los posibles ladrones. Tú hubieras hecho lo mismo en mi lugar, al fin y al cabo, todos los seres humanos somos iguales.

Di un paso alfrente, busqué el interruptor con la mano derecha mientras agarraba firmemente las llaves en la otra mano. Noté algo sobresaliendo de la pared y encendí la luz.


La claridad lo iluminó todo. Allí estaba Lara, con el pelo sulto cayéndole por la espalda, también, como yo, llevaba un sugerente camisón, el suyo color marfil. Con ella estaba aquel chico que había visto por la universidad, un estudiante Erasmus, se llamaba Louis, era alto, guapo, atractivo, moreno...

Ambos me miraron. En un principio sorprendidos. Luego se observaron un instante y me sonrieron. Tras mi estupor inicial, yo les correspondí. Apagué la luz. Y cerré la puerta a mi espalda.

LA HIPOCRESÍA DEL NUEVO REBELDE

En el mundo de modas en el que nos movemos, se ha forjado una nueva imagen, la del rebelde, pero no el rebelde tal y como lo conocemos (un personaje generalmente marginado o algo asocial, cuya apariencia y actos no gustan a la sociedad que le rodea. Idea, supongo, heredada del Romanticismo y la bohemia) sino un rebelde conformista, alguien que, al estar a la moda esta imagen, se ha hecho con un prototipo y trata de seguirlo (generalmente, consiguiento únicamente la apariencia).Por eso nuestras calles se han llenado de preadolescentes que llevan monopatines como un complemento (como quien lleva un reloj o un cinturón), de niñas-bien que cruzan las aceras en bici de paseo, sin casco, sin guardar una sola fila y por el medio de la acera, de chavales (chicos y chicas) con extraños epinados emulando a personajes de los que no saben nada y de los que se olvidarán en cuanto cambie de rumbo el sendero del Gusto establecido por aquellos que, de vez en cuando, se reúnen para elegir el color de la temporada.Absurdo.Perdonen el calificativo pero es eso lo que me parece. Cada uno de nosotros debería forjarse su propia personalidad sin caer en la vanalidades de la moda, eligiendo al vestimenta que se ajuste a nuestro propio gusto e intuición.El nuevo rebelde no es sino un producto del consumismo que el capitalismo y la globalización nos han introducido en la cabeza. Para demostrar mi teoría (sobre el consumismo), planeen un fin de semana, pero un fin de semana diferente. ¿En que sería diferente? En que no pueden gastar ni un sólo céntimo. Por tanto, olvídense de ir al cine, de tomar un café y algunos etcéteras más. Ni usted ni la persona o personas con la/s que vaya pueden gastar nada de dinero. El 99% de las personas terminarán por aburrirse el primer día al cabo de una hora o dos.Y esta mentalidad, global, sí, que tanto nos ha aportado, no hay que infravalorarla, pero es esta mentalidad la que nos ha aportado una nueva generación de descontentos conformistas, de autómatas, ovejas de un mismo redil.Bien es cierto que no todos los supuestos rebeldes son tan supuestos. Hay gente que se esconde bajo una capa de barniz de normalidad y otros que, siguiendo la estética del rebelde pero, eso sí, por personalidad propia.Espero que sean éstos últimos los que hagan cambiar el mundo.

¿POR QUÉ ESCRIBO POESÍA?

Muchas veces me han preguntado (y, a veces, nos les falta razón) por qué escribo poesía, si bien, la mayor parte de esas veces he esquivado dar una respuesta, bien porque no tenía tiempo, bien porque no sabía qué contestar o por cualquier otra razón.Hoy que me siento despierta tras una siesta de 20 minutos y que Leanan y Melancolía parecen sentirse benévolas conmigo, respondo a esta cuestión.Por qué escribir.En este mundo, un mundo gris, completamente globalizado en el que estamos cada vez más solos (para una mediana divagación acerca de la soledad del ser humano, recomiendo leer el MANIFIESTO ALONISTA), en este mundo privado de inocencia donde los niños son adultos, los jóvenes ancianos y el resto tratan de rejuvenecer en vano (el espíritu no se somete a cremas ni operaciones quirúrjicas), pienso que lo único (o, al menos, una de las pocas cosas) que me hace seguir sonriendo, que permite abrir un grifo y dejar que las lágrimas se vayan (debo recordar el proverbio irlandés /bendita Irlanda/ que dice que "Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se dejan salir", o algo parecido), con la poesía (que, a veces es como una droga, ya me explicaré más adelante) la mayor parte de mi sufrimiento se mitiga y desaparece.Y cuando vuelvo a leer esos versos y puedo sentir por un instante el mismo dolor o la misma alegría que notaba cuando los escribí, puedo sentirme orgullosa, y me siento aún más cuando alguien lee lo que he escrito y me dice, "qué hermoso poema, he podido sentirlo" o cuando se identifican o, simplemente, cuando veo ese brillo en la mirada en los ojos de alguien cuando lee un poema triste o cuando una fugaz sonrisa se escapa de sus labios al recitar un poema alegre.Sin embargo, escribir a veces es angustioso porque siempre estas temiendo perder ese "don" que no sabes de dónde ha salido ni quien te lo ha dado ni por qué lo tienes y, lo peor, si se irá algún día.La vida está llena de interrogantes, pero los poetas, o, los artistas en general, con esa sensibilidad que a veces los lleva a la locura, al suicidio, a la bebida o a perversiones terribles (ahí tenemos a Virginia Woolf, Edgar Allan Poe, Gustavo Adolfo Bécquer, Sylvia Plath, y una larga lista de etcéteras).Por eso los poetas, tienen en la poesía su única vía de escape y al temer perder esto, llegan a extremos espantosos que hay quien les perdona por su genialidad (yo, por mi parte, ni les condeno ni apruebo su conducta, cada uno vive su vida como quiere. Soy de la opinión de que cada uno puede hacer lo que quiera mientras no prive a los demás de su libertad y sus derechos).Y llegando a este punto, creo que ha quedado, más o menos, claro, la razón por la que escribo.Si no, escribid un comentario o mandadme un e-mail, que responderé encantada a vuestras preguntas.Un beso y un verso a cada uno de,Nerea Ferrez.

MANIFIESTO ALONISTA


Hoy, viernes 29 de agosto de 2008, yo, Nerea Ferrez, poeta en ciernes, declaro el manifiesto alonista e invito a cuantos quieran a unirse a él.En esta sociedad globalizada donde nos comunicamos con y a través de máquinas día a día, donde nos sentimos cada día más solos, más desprotegidos y abandonados, como una vez se sintieron los primeros románticos.En esta sociedad deshumanizada, pasada por los espejos del Callejón del Gato, los poetas y escritores de este siglo escribimos cantos a la muerte y a la soledad, a niños perdidos, sin madres, criados como animales salvajes enjaulados que no saben sobrevivir ni solos ni en compañía.Por eso, todos los niños perdidos, somos alonistas.
Los alonistas tomamos cuanto creemos necesario, creamos si podemos y hace falta, todo para mostrar al mundo nuestro sentimiento. En el alonismo, a la angustia existencial del poeta romántico, poeta maldito, se une un sentimiento de soledad, de tristeza permanente, de distorsión de la edad, y por eso nos encontramos jóvenes que se ven ancianos, poetas maduros que se muestran en sus versos como niños, pero todos perdidos, perdidos en una ciudad demasiado grande, en un mundo demasiado globalizado donde no son sino minúsculos granos de arena en una enorme playa.
Los alonistas sólo descansan su angustia mientras escriben, que es cuando liberan su pena, pero en cuanto se van las musas, y la inspiración descansa dormida en el regazo de los dedos, vuelve el llanto, el llanto oculto con el que no caen lágrimas.
Los alonistas son herederos de los movimientos anteriores pero buscan su propia forma de escribir, su identidad, como si de una búsqueda del hogar se tratase, algunos lo encuentran, otros creen haberlo hecho, pero la mayoría vive -o malvive- escribiendo sin encontrar nunca un pista siquiera.
Los alonistas escriben versos, textos, novelas, haikus, poesía visual y cuanta manifestación artística pueda ser llevada a través de la palabra tanto escrita como hablada pero, sobre todo, sentida.
Necesitan sentir la palabra, lo que escriben es como si fueran sus hijos. Siempre queridos.
Siempre solos.
Eternamente abandonados, por eso bajo las letras siempre se puede hallar un ligero barniz de tristeza y melancolía. Una sutil lágrima en una diminuta muñeca con los labios cosidos que pisotea alegre y triste, descalza, los charcos de lluvia, y se sienta sola en una acera fría a que alguien la recoja y la lleve a su hogar.Nerea Ferrez,poeta alonista.

PARQUE DE ATRACCIONES: reseña, isbn, enlaces y fotografías


Ana Muñoz, Ana Gijón Mendoza, Analía Basualdo, Clara Santafé Subirás, Laura Tajada Negredo, Nerea Ferrez, Rut Sanz; Parque de atracciones, 1001 ediciones, Zaragoza, 2008.


ISBN: 978-84-936430-0-3


http://www.1001ediciones.com/

http://www.3lemon.com/

nereaferrez@gmail.com

EL LODAZAL DE LA LITERATURA

Entre las páginas de mi memoria, entre los cientos, miles de palabras que he leído y entre las pocas que he tenido la fortuna de admirar intenta introducirse uno de los últimos premios Planeta. Sin embargo, no sé si por mi parte humilde, que reniega de los escándalos y las extravagancias innecesarias, o quizás por correr contra la corriente, le cierro las puertas, tapono los huecos y dejo ese libro castigado entre otros a los que acogí con agrado. Para que se cubra de polvo, para que se borre de mi recuerdo y que sus doradas páginas imitando el oro se evaporen y desaparezcan.Sé que puede resultar terrible, sobre todo si quien está escribiendo esto quiere dedicarse un día a la literatura. O puede que sea eso lo que me impulse, por lo que reniegue y me yerga dispuesta a luchar ferozmente. Quizás así no sea tan atroz mi intento.No me malinterpreten, hay autores, entre los nuevos súper-ventas, que me han gustado, y no sólo como mero entretenimiento, sino como placer, el placer que produce leer un buen libro. Sin embargo, cuando supe quiénes habían ganado el premio Planeta este pasado año... no sentí únicamente desconcierto o rabia, sino desesperanza.La gente que, como yo (o no como yo), escribe en su casa en ese breve instante que tiene libre, que guarda sus palabras para los que le quieren y que, si se siente con ánimo, se presenta a un concurso autonómico, tenía antes la esperanza o el sueño de, un día, presentar su obra al Planeta. Pero no esperando ganar, sino, simplemente, quedar finalistas. Ahora, incluso el logro de alcanzar el preciado segundo premio nos ha sido robado. No tengo nada en contra de Boris Izaguirre, cada uno se gana la vida como quiere (o puede, según el caso) y quizás escriba bien. Sinceramente, no he leído su libro ni tengo intención de hacerlo. La cuestión es que antes el segundo premio iba para alguien poco conocido o que salía a la luz en ese momento. Ahora ya no nos queda nada a los escritores sin nombre.En el lodazal de la literatura ahora lo que vale es la publicidad, el cotilleo, las problemáticas que, por ser política o culturalmente incorrectas, captan a la gente.Lo que importa es vender, si la gente lee o decora su casa con bonitos libros, eso carece de interés. Para el lector, y con lector me refiero a la persona que lee una media de, al menos, dos o tres libros al mes, lo esencial es encontrar, entre tanta literatura sintética y tanta palabra plastificada, un motivo por el cual seguir leyendo, una razón para continuar evadiéndose hacia mundos diseñados por otros y dejarse llevar, o luchar contra el pensamiento del autor. El lector se ha ido convirtiendo, poco a poco, en un utópico.La literatura se está hundiendo en el lodo y parece que cualquier esfuerzo es inútil si no colaboramos todos. Ya ningún niño se duerme pronto para que el Conciliasueños de Andersen le traiga buenos sueños. La mayoría de los adolescentes ven la lectura como un ejercicio de empollones. Los adultos afirman estar demasiado ocupados como para abrir un libro en lugar de sentarse ante el televisor. Y los ancianos, para ellos leer el periódico es suficiente.Pero no desesperemos del todo, aún queda un atisbo de esperanza entre las pequeñas editoriales, los fanzines, las aulas literarias, los clubes de lectura y las iniciativas culturales. Todavía queda un pequeño reducto de gente que ama la lectura.Persistamos en nuestro empeño por alcanzar el día en que la literatura sea un gozo, por instaurar un nuevo Siglo de Oro. Si todos ayudamos quizás el próximo premio Planeta seas tú.Nerea Ferrez.